La empresa Zewatech, con sede central en Les Borges del Camp y otra planta de producción en Llorenç del Penedès, ha desarrollado un evaporador al vacío para tratar aguas residuales complejas en industrias de prácticamente todos los sectores, especialmente gestores de residuos, biogás, petroquímico y farmacéutico. Sus clientes son compañías y multinacionales de España, Italia y Estados Unidos. "Para este 2026 ya hemos cerrado pedidos por más de 5 millones de euros y no podemos coger más proyectos, así que estamos dando fechas para 2027", explica su director general, David Pérez.
Zewatech fabrica sus equipos con aleaciones especiales seleccionadas para operar en condiciones altamente corrosivas, garantizando durabilidad y fiabilidad incluso en corrientes con elevada carga salina o química. Emplea turbocompresores radiales de alta velocidad destinados a la compresión del vapor generado, cuya geometría y diseño aerodinámico permiten operar el sistema con consumos energéticos significativamente inferiores frente a soluciones convencionales
"El evaporador tiene aplicaciones para el tratamiento de salmueras de alta concentración; taladrinas y emulsiones aceite-agua; digestatos procedentes de procesos de biogás; lixiviados de vertedero con alta carga orgánica y salina; rechazos de ósmosis inversa y nanofiltración; aguas de lavado; efluentes de la industria química y petroquímica o efluentes farmacéuticos y de química fina con compuestos orgánicos refractarios", apunta el director técnico de la empresa, Jordi Rodon.
La tecnología es especialmente adecuada para corrientes con elevada carga de compuestos no volátiles, incluyendo sales inorgánicas, materia orgánica refractaria, emulsiones y especies químicas agresivas (cloruros, sulfatos, amonio, ácidos y bases). "Desde un punto de vista técnico, la viabilidad del tratamiento viene condicionada principalmente por parámetros de proceso como el caudal, el contenido en agua, la concentración de sólidos disueltos totales, el incremento ebulloscópico y el coste de gestión asociado, más que por la naturaleza específica de los compuestos presentes en la corriente", indica Rodon.
Los elementos críticos del sistema se fabrican siempre en aleaciones especiales, como titanio grado II, aceros superdúplex tipo SAF 2507 o Zeron 100, aceros dúplex tipo SAF 2205 o aceros inoxidables estabilizados con titanio tipo AISI 316Ti. El resto de componentes y líneas de tubería se ejecutan en acero inoxidable AISI 316L, superdúplex o aleaciones base níquel tipo Hastelloy, en función de la composición, concentración de sales y nivel de corrosividad de la corriente a tratar.
El plazo de fabricación depende del volumen y la complejidad del proyecto, aunque el periodo medio entre que Zewatech recibe el pedido y entrega el evaporador es de ocho a diez meses. "Se trata de equipos estandarizados, diseñados y fabricados íntegramente por nosotros, lo que permite un alto nivel de control sobre el proceso productivo, la calidad de los componentes y el cumplimiento de los plazos establecidos", señala Rodon.
Este método de tratamiento de aguas residuales representa un ahorro económico significativo para las empresas en plazos relativamente cortos. "En términos generales, el periodo de retorno de la inversión suele situarse por debajo de los dos años, y puede reducirse aún más en función del caudal a tratar y del coste de gestión del residuo (transporte, canon de vertido o gestor autorizado)", sostiene Rodon.
Adicionalmente, el sistema permite una reducción "muy relevante" del consumo de agua de red mediante la recuperación de destilado, lo que no solo implica un ahorro directo en costes operativos, sino también una disminución de la huella hídrica y de la huella de carbono asociada a la captación, tratamiento y vertido del agua.
Zewatech, fundada en 2021, facturó 2 millones de euros en 2025 y este año prevé superar los 5 millones. La entrada en 2025 de un nuevo accionariado y de David Pérez como director general supuso "la puesta en marcha un plan de desarrollo tanto de negocio como de internacionalización y se profesionalizó la empresa", cuenta el propio Pérez.
La compañía está especializada en el diseño y fabricación de sistemas de evaporación para aplicaciones industriales, pero también ofrece servicios orientados a garantizar la correcta integración y operación de los equipos a lo largo de su ciclo de vida, como mantenimiento preventivo y correctivo, soporte técnico especializado, sistemas de monitorización y telecontrol, así como la realización de estudios técnicos y de viabilidad para la implantación de la tecnología en distintos procesos industriales y aplicaciones de tratamiento de aguas.
