La temporada turística de verano en la Costa Daurada y Terres de l'Ebre ha comenzado con previsiones muy similares a las del año pasado. Ello supone, dada la incertidumbre geopolítica, una buena noticia para el tejido empresarial de la provincia de Tarragona, y supone situarse en cifras de los mejores años de la serie histórica, en torno al 80% de ocupación en julio y cerca del 90 % en agosto. Sin embargo, como contrapartida, el sector describe un escenario cada vez más marcado por las reservas de última hora y estancias más cortas.
A diferencia de la realidad del sector antes de la pandemia y sobre todo, de la masiva adaptación a las nuevas tecnologías, los turoperadores y las agencias ya no condicionan el devenir de la temporada. Actualmente, los canales de venta directa online acaparan el mayor protagonismo, con una flexibilidad que favorece la espera en las decisiones de compra y se traduce en mayor volatilidad en los precios que, no obstante, están permitiendo mantener unos márgenes de beneficio razonables.
El portavoz de la Federació Empresarial d'Hostaleria i Turisme de Tarragona (FEHT), Xavier Guardià, que reúne el 90% de plazas de alojamiento en el territorio, valora positivamente el inicio de temporada, "tras una buena primavera y con la expectativa de alargar la actividad hasta octubre gracias a los vuelos del aeropuerto de Reus". Guardià confirma que la dinámica de las ofertas de 'remate final' para ganar en ocupación prácticamente han desaparecido. La tendencia es más bien la contraria: "Ahora el que contrata a última hora, acostumbra a asumir un probable incremento de precio, ya que los precios son muy cambiantes y suelen aumentar a medida que suben las reservas".
Pese al cambio de paradigma en la política de precios, los grandes hoteles del litoral de la Costa Daurada confirman que la mayoría de reservas del mercado nacional y francés -principales nichos de mercado- llegan en el último momento, lo que genera un cierto nivel de incertidumbre. Aun así, confían en desarrollar una buena campaña: "La gente tiene que desconectar y hacer un reset en vacaciones, por lo que pensamos que nos visitarán", augura Albert Savé, presidente de la Associació Hotelera Costa Daurada i Terres de l'Ebre, integrada en la FEHT.
Estancias de dos o tres noches
Las estancias, que antes eran de una semana o más, en la actualidad se reducen a dos o tres noches, especialmente en el target de clientes de proximidad. "Sí hemos notado un descenso; para muchos, la economía tampoco está boyante, y abundan las reservas de menos de una semana; por otra parte, cada vez es más habitual fragmentar las vacaciones durante el año", analiza Guardià.
Por lo que respecta a los apartamentos turísticos, el mes en curso concentra sobre todo las estancias en fines de semana, mientras que agosto ya está prácticamente lleno. Este subsector destaca que el cliente es mayoritariamente familiar y que también se han acortado los períodos mínimos de estancia. Según Olena Tokarenko, presidenta de la Associació d'Apartaments Turístics (AAT) Costa Daurada i Terres de l'Ebre, los propietarios han rebajado los tiempos mínimos de estancia, normalmente hasta cuatro o cinco noches, "e incluso menos si finalmente hay que llenar". En cuanto a la tipología de clientes, desde esta asociación insisten en el perfil más familiar, con notables restricciones para los más jóvenes: "No nos interesa para la imagen del destino Costa Daurada".
Mayor previsión en los cámpings
El subsector del cámping ha mostrado mayor capacidad de anticipación, especialmente en la costa, con ocupaciones muy positivas procedentes del mercado internacional. "Tradicionalmente hemos trabajado con un cliente bastante previsor, que ya hace tiempo que tienen sus reservas cerradas", describe la presidenta de la Associació de Càmpings de la Costa Daurada i Terres de l'Ebre, Mireia Sans, que en líneas generales confía en repetir los buenos datos de ocupación de 2024
Con respecto a la procedencia de los visitantes, la previsión por mercados se mantiene equilibrada, prácticamente a la mitad entre turistas nacionales e internacionales, con británicos, irlandeses, franceses y centroeuropeos. "El francés siempre es el segundo mercado después del español, mientras que el británico y el irlandés son la excepción en cuanto a reservas anticipadas, con datos excelentes ya desde Semana Santa... Luego están otros países como Holanda, Alemania, Bélgica o Suiza, que completan la fotografía".
